Es el deportivo más veterano del listado y, probablemente, el más original. Algunos, incluso, lo calificarán como el más divertido. 

La clave del vehículo residía en su bajísimo peso, apenas 727 kilos. Gracias a esta cualidad, no importaba que el motor, de 1,1 litros, tan solo desarrollase 55 CV, porque la diversión estaba asegurada.

No obstante, las prestaciones no eran nada del otro mundo: 149 km/h de velocidad máxima y 13,5 segundos en la aceleración de 0 a 100.