Un BMW con carrocería monovolumen y tracción delantera... Desde luego, no parece una gran seña de identidad, para una marca que se caracterizaba por sus modelos deportivos de propulsión trasera. 

Sin embargo, con el paso del tiempo, se ha hecho un hueco en el mercado, y su plataforma ya se emplea en el X1 y X2... y llegará al Serie 1, el año que viene.