Este curioso trabajo mezcla tradición con interesantes toques vanguardistas. A partir de un Defender 110, se han añadido el color clásico Keswick Green, la parrilla original del vehículo y unas llantas de chapa.  

A todo esto, hay que sumar una baca, una escalera para acceder a ella y un foco de luz de trabajo. En cuanto a la mecánica, emplea un motor V8, de Rover, que entrega 175 CV.