La gran fortaleza del familiar alemán reside bajo el capó, en la figura del 3.0 TFSI, un V6 con 354 CV de potencia y 500 Nm de par máximo, que se asocia obligatoriamente a la tracción total quattro y a la transmisión automática con convertidor de par tiptronic, de ocho marchas. 

Grandes datos, que aseguran unas prestaciones sobresalientes: alcanza los 250 km/h de velocidad máxima (autolimitada) y acelera de 0 a 100 en 4,9 segundos (dos décimas peor que la variante berlina).  

Por supuesto, el rendimiento está a la altura de estas cifras, con una respuesta inmediata a las acciones llevadas a cabo sobre el pedal del acelerador y una franja de utilización realmente amplia.