Tras la desaparición del Jalpa en 1988, Lamborghini no perdió el tiempo en buscar un digno sucesor. 

Tras la llamada de rigor a Giorgetto Giugiaro, Italdesign comenzó a desarrollar el Cala, de cara a su producción, mientras la marca estaba bajo la propiedad de Chrysler.

Aunque se llegó a presentar un prototipo muy cercano a la realidad, en el salón de Ginebra de 1995, la adquisición de Lamborghini por parte del Grupo Volkswagen, en 1998, supuso el fin del proyecto.