Entre los primeros diseños poligonales y tremendamente aerodinámicos de Giorgetto Giugiaro, encontramos el Lotus Esprit, que se basó en el Maserati Boomerang, construido por Italdesign unos años antes.

Aunque, al principio, el diseño no enamoró a Colin Chapman, un prototipo a escala real, mostrado en el salón de Turín de 1972, ayudó a Lotus a decidirse.

Más tarde, incluso, el estudio de diseño participó en el proceso de creación de la versión submarino, utilizada en 1977 en una película de 007: La espía que me amó.