No se nos ocurre un modelo mejor para representar a Francia, en este campeonato, que el Bugatti Chiron. Eso sí, la firma debería hacer algunos ajustes para que pudiera participar. Al fin y al cabo, tendría que existir algún tipo de reglamentación, que igualara el rendimiento de los coches, en términos de prestaciones. 

En el caso del Chiron, dotado de un motor W16 de gasolina, con cuatro turbos y 1.500 CV, es demasiado potente, por lo que habría que limitarlo... como fuera.