Tras los buenos resultados de la marca en la 'segunda división' del mundial, en 1998, SEAT hizo debutar al Córdoba en el WRC.

Aunque tuvo pilotos punteros, como Didier Auriol, Harri Ravanperä, Toni Gardemeister o Piero Liatti, el coche nunca consiguió una victoria y, tras tres evoluciones, dejó el campeonato a finales de la temporada 2000. Sus mejores resultados fueron tres terceros puestos en Nueva Zelanda, Gran Bretaña y el Rally Safari.