Tras su salida del mundo de los rallies y la aventura dakariana, SEAT se centra en los circuitos, donde desembarca en el Campeonato Europeo de Turismos (ETCC) con el Toledo CUPRA. Así se llamaba el coche, aunque no hubiera un Toledo plenamente deportivo de calle.

En 2005, con el acceso del certamen a la categoría de mundial (WTCC), llega el León, que ganaría los títulos de pilotos y constructores en 2008 y 2009... ¡con un motor turbodiésel!