La historia del SEAT Toledo Marathon podría haber sido mucho mejor de lo que realmente fue... si el proyecto no se hubiera visto salpicado por problemas económicos. 

Presentado en 1992, tuvo tras de sí más de seis años de desarrollo, en busca de un objetivo: correr el Dakar. Sin embargo, nunca lo consiguió. Por eso, fue tan especial ver conseguir a su heredero, el Dakar TDI (sí, el famoso Córdoba) hacerse con los primeros triunfos de etapa, en la edición de 2002. 

Volviendo al Toledo, para el recuerdo queda la victoria en la Baja a Grecia de 1994, con José María Serviá al volante.