Sin duda, este 124 es una de las grandes joyas de la colección de clásicos de SEAT. ¿El motivo? Con él, Antonio Zanini y Juan Petisco lograron plantarle cara a los potentes Lancia, Fiat y Porsche de la época, en el durísimo Rallye Monte-Carlo de 1977.

La heroicidad fue tal, que la pareja española consiguió acabar la prueba en tercera posición, solo por detrás del Stratos de Sandro Munari y del Fiat 131 de Jean-Claude Andruet. Como curiosidad, Salvador Cañellas y Daniel Ferrater acabaron justo por detrás, en cuarta posición de la general.