Sin duda, el gran reclamo del conjunto es el mencionado motor turboalimentado de gasolina, de 1,8 litros, que desarrolla 225 CV y 300 Nm de par máximo. Frente al Alpine A110, pierde algo de fuelle, ya que en el deportivo declara 252 CV y 320 Nm. ¿Su objetivo? Sustituir al anterior bloque 1.6 del Espace, que debía conformarse con 200 CV.

Asociado a la transmisión automática de doble embrague EDC, de siete velocidades, declara un consumo medio oficial de 6,8 litros cada 100 kilómetros. Y, respecto a las prestaciones, alcanza los 224 km/h y acelera de 0 a 100 en 7,6 segundos.