¿Qué mejor para huir del fin del mundo, que un estiloso todoterreno reconvertido en hot road? Seguramente, nada en el mundo...

Desde Sudáfrica, nos llega esta curiosa preparación de un Toyota FJ40 Land Cruiser de 1976, que parece no detenerse ante nada... ni nadie. 

Su propietario confirma que se han invertido más de 1.200 horas en su desarrollo, con unas mejoras que incluyen un motor de origen Lexus, con 300 CV, que se asocia a una caja de cambios manual, de cinco velocidades. ¿Un inconveniente? Tal vez, la propulsión trasera no sea lo mejor para escapar de una lluvia de meteoritos.