Aparentemente, un escenario tan contrario como el fin del mundo no debería ser el momento ideal para conducir un BMW. Sin embargo, esta preparación, llevada a cabo sobre el X6, parece una buena forma de mantenerse a salvo. 

Dejando a un lado la parte mecánica, donde se descuelga con 900 CV de potencia y 1.200 Nm de par máximo, cuenta con suspensiones específicas, desarrolladas por KW, neumáticos todoterreno BFGoodrich, luces de apoyo con tecnología de tipo LED, un cabrestante... y hasta dos 'snorkel', por si hay que vadear ríos (no de lava, se entiende).