Antes de ser una de las estrellas (nunca mejor dicho) del segmento C, el Clase A lució un formato de monovolumen urbano, durante dos generaciones. 

Curiosamente, a pesar de su carácter práctico, la segunda entrega dispuso de una versión de tres puertas, además de la tradicional de cinco. Su trayectoria se alargó hasta el año 2011, momento en el que Mercedes-Benz decidió fabricar un compacto superventas con el mismo nombre.

Visto lo visto, parece que la estrategia resultó todo un acierto...