De acuerdo con las pruebas de la época, el Ford Fiesta RS Turbo era el GTI con motor turboalimentado más brillante a la hora de transmitir sensaciones de conducción. 

Por otro lado, nos hemos tomado la licencia de incluir este Ford, aparecido en 1990, porque era el coche más rápido de aquella época. Gracias a que su motor turboalimentado de gasolina, de 1,6 litros y cuatro cilindros, desarrollaba 133 CV y 183 Nm de par máximo. ¿Sus prestaciones? Aceleraba de 0 a 100 en 7,9 segundos y alcanzaba 212 km/h

A nivel estético, heredaba los alerones y los paragolpes del Ford Fiesta XR2i, aunque añadía unas salidas de aire en el capó delantero, con una línea decorativa verde, en vez de color azul, y un alerón trasero bicolor.