Haciendo un símil con los humanos, hay coches que nacen para mancharse las manos... y otros que nacen para que su mayordomo les sirva el té en una taza de la mejor porcelana. Y aunque suene duro, es así.

Sin duda, en esa segunda categoría encuadra a la perfección el Bentley Continental GT, un coupé deportivo que dudamos que haya visto jamás el barro de cerca. Bueno, tal vez sí, en el parking de un hipódromo...

Por eso, esta preparación off road, sobre un modelo Premium de 590 CV nos duele tanto... y atrae tan poco a los compradores. De hecho, sacado a subasta, apenas se pagaron 45.000 euros por él.