Durante años, Aston Martin ha hecho de los motores atmosféricos, de gran cilindrada, una de sus señas de identidad. Sin embargo, tras el acuerdo con Mercedes-AMG, en lo que al suministro de mecánicas se refiere, los propulsores sin turboalimentación están a la baja. 

Uno de los supervivientes es el Vanquish S, con carrocerías Coupé y Volante, que recurre al clásico V12 de gasolina, con 5.935 cm³ y 600 CV de potencia. 

Tomando como base la variante coupé, cuesta 295.435 euros, alcanza los 324 km/h y acelera de 0 a 100 en 3,5 segundos.