El pequeño Alfa Romeo 4C 2018 supuso el regreso de la marca italiana a un segmento en el que militan automóviles de la talla del Porsche Boxster.

Aun así, tiene destacados argumentos para convertirse en un preciado coche clásico: un chasis fabricado en fibra de carbono y aluminio (que deja el peso 895 kilos), un propulsor turboalimentado de 240 CV, situado en posición central, y un diseño absolutamente espectacular.

Eso, por no hablar de que transmite unas sensaciones al volante propias de un coche de carreras. Por supuesto, todo lo dicho es aplicable a su versión descapotable, el Alfa Romeo 4C Spider.