El Ferrari 335 Sport Scaglietti es, oficialmente, el coche de carreras más caro jamás vendido en una subasta, con un precio de 31,2 millones de euros. Perteneciente a una colección privada durante los últimos 40 años, este 'Cavallino' siempre ha estado bien acompañado.

Entendiendo por buena compañía a conductores como Mike Hawthorn, Peter Collins, Wolfgang von Trips y Sir Stirling Moss, vencedor del Gran Premio de Cuba de 1958, con esta misma unidad.