1.622 CV de potencia y 1.762 Nm de par máximo. Creo que, con esos dos datos como presentación, poco más se podría decir de la obra maestra de Hennessey. 

Sin embargo, hay mucho más aspectos a tener en cuenta. Por ejemplo, que esos estratosféricos registros se consiguen gracias al empleo de un motor 7.4 V8, con dos turbocompresores. O el hecho de que, aunque permite escoger dos transmisiones, manual o automática, la propulsión sea trasera en todos los casos. 

Pero lo mejor, sin duda, son sus prestaciones, ya que alcanza los 482 km/h de velocidad máxima y emplea 10 segundos en acelerar... ¡de 0 a 300 km/h! ¿Las malas noticias? Si quieres uno, tendrás que pagar cerca de 1,4 millones de euros.