Llegado desde Polonia, este curioso superdeportivo, que también cuenta con una variante de competición, comenzó a concebirse en el año 2012 y, durante su fase de desarrollo, contó con la colaboración de Lee Noble (otro visionario de los deportivos artesanales).

Si nos centramos en el propulsor, se opta por una mecánica 6.3 V8, procedente de General Motors, con algo más de 650 CV de potencia. 

Unido a la propulsión trasera y a una caja de cambios manual, de seis velocidades, es capaz de acelerar de 0 a 100 en 3,2 segundos.