El Nissan 300ZX no exhibe un nivel tecnológico tan elevado como el 3000GT... pero eso no significa que no fuera un modelo tremendamente divertido de conducir. De hecho, este deportivo japonés se recuerda como un sinónimo de diversión al volante. Bajo el capó, equipaba un motor 3.0 biturbo de 300 CV y propulsión trasera.

Por aquel entonces, este Nissan incorporaba suspensión de tipo multibrazo en ambos ejes, así como el sistema de dirección trasera activa Super HICAS (Super High Capacity Actively Controlled Suspension).