Otro curioso representante de la era anterior a los SUV, con una carrocería de 4,86 metros de largo, habitáculo de siete plazas y un precio de partida cercano a los 40.000 euros. 

Más allá de su llamativa estética, se caracterizó por una oferta mecánica escueta, compuesta por un motor 3.6 bóxer, de 258 CV, asociado a la tracción total y un cambio automático de cinco velocidades. Desapareció en 2011, dejando paso los Forester, Outback y XV.