En el caso del Fiat Freemont, su historia es tan larga como rocambolesca. Lo que comenzó como Dodge Journey en 2008, una fusión entre SUV y monovolumen de 4,89 metros de largo y cinco o siete plazas, acabó bajo el paraguas de Fiat, tras la formación de FCA Group (Fiat Chrysler Automobiles).

Centrándonos en su segunda etapa, resultaba especialmente llamativa la variante Cross, que añadía una estética bastante más campera. Tras la evolución, solo estaba disponible con siete plazas (2+3+2) y un maletero de 540 litros (145 litros, con siete plazas).

Respecto a los motores, existían dos opciones turbodiésel, ambas con 2,0 litros de cilindrada, que entregaban 140 y 170 CV de potencia. Del mismo modo, existían versiones con tracción delantera y total y con cambio manual y automático. 

En la época, los precios se movían entre los 27.250 euros de la versión de acceso y los 37.500 euros del propio Cross. Nos dejó hace algo más de dos años.