Al igual que sucedió con el Chevrolet Captiva, su 'hermano' mecánico americano, el Opel Antara nos dejó hace un par de ejercicios. Y, por lo que parece, con él se fueron las posibilidades de la firma del rayo de tener un SUV más grande que el nuevo Grandland X, su nuevo buque insignia. 

Con una carrocería de 4,60 metros de largo, un habitáculo de cinco plazas y un precio de partida algo superior a los 28.000 euros, ofrecía dos motores turbodiésel, de 163 y 184 CV y un gasolina, de 167. Mientras que este último siempre contaba con tracción delantera, los de gasóleo podían optar por las cuatro ruedas motrices.