Un motor mítico instalado dentro de un TT legendario. Una combinación magnífica que está en peligro de extinción. Bajo el capó, el Mercedes-AMG G 65 equipa un propulsor 6.0 V12, biturbo, que desarrolla 630 CV y 1.000 Nm de par motor.

Aún así, las prestaciones de este TT de más de dos toneladas no son espeluznantes: acelera de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos y se conforma con una velocidad máxima autolimitada de 230 km/h.