Curiosamente, el tercer puesto es para tres modelos Ford, dos monovolúmenes y una berlina, que salen de las líneas de producción de Almussafes, en la Comunidad Valenciana. 

El gran culpable de que así sea es el motor turboalimentado de gasolina 2.0 EcoBoost, con 240 CV de potencia, que el Mondeo, el S-MAX y el Galaxy esconden bajo el capó. Una mecánica que se combina, obligatoriamente, con una transmisión automática con convertidor de par, de seis marchas. 

Si nos centramos en el Mondeo, está disponible junto a los acabado ST-Line y Vignale, mientras que en el Galaxy solo se ofrece con el conocido como Titanium, y en el S-MAX, con los Titanium y Vignale.