Al hablar del Jaguar XKSS, lo hacemos de la variante de calle del exitoso D-Type, el vencedor de las 24 Horas de Le Mans en 1955, 1956 y 1957.

Muchos ven en este biplaza uno de los primeros superdeportivos de la historia, gracias su poderoso motor 3.4 de seis cilindros, con 250 CV, que se combinaba con un peso de apenas 920 kilos.

Por si esto fuera poco, la leyenda de este modelo se agrandó, todavía más, tras el incendio que asoló la fábrica de la marca, en el que se destruyeron 9 de las 25 unidades que se iban a fabricar... y que Jaguar reconstruyó el pasado año.