La edición de 1999 de las 24 Horas de Le Mans es una de las más alocadas que se recuerdan. Por un lado, asistimos al mediático despegue, y posterior 'backflip', del Mercedes-Benz CLR en carrera. Por el otro, BMW sorprendió haciéndose con la victoria en la prueba, con el, a priori ,no favorito V12 LMR.

¿Cómo celebrarlo? Pues creando un ejercicio de diseño realmente especial, conocido como BMW X5 Le Mans, que adoptaba el motor V12 de 700 CV de potencia del ganador. Sencillamente increíble...