El Nissan R390 GT1 fue otro coche velocísimo, nacido a finales de los 90 para ganar las 24 Horas de Le Mans... pero que nunca lo llegó a conseguir, debido a los problemas mecánicos.

Respecto a la versión de calle, solo existe una unidad del Nissan R390 Road Car, que se conserva como un tesoro, en el museo de la firma en Japón. No es de extrañar, ya que fue desarrollado junto a TWR (Tom Walkinshaw Racing) y con la colaboración de NISMO en la parte mecánica, entregaba unos 560 CV, extraídos de un bloque 3.5 V8 biturbo.