BMW M3 (1985)

Para poder competir en el Grupo A del Campeonato de TurismosBMW necesitaba desarrollar una berlina de altas prestaciones, que le permitiera homologar su vehículo de competición. Y así nació el que, tal vez, sea el modelo más legendario de la marca: el BMW M3 E30. Más rígido, potente y ancho que el Serie 3 convencional.

Curiosamente, en aquel momento, se descartó emplear en él su afamado motor de 6 cilindros en línea. La solución resultó ser un bloque tetracilíndrico, de 2,3 litros, que desarrollaba 195 CV... y que llegó hasta los 220 CV, en la versión EVO II. ¿El resultado? Para muchos, la mejor berlina deportiva de la historia.