El todoterreno japonés, rival por excelencia del Toyota Land Cruiser, no ha variado de generación desde 2006, si consideramos una nueva entrega la profunda renovación del modelo de aquel año. A partir de ese momento, el modelo nipón se ha beneficiado de tres restyling: 2010, 2012 y 2015. Aunque injustamente pueda parecer lo contrario, la marca de los tres diamantes ha seguido trabajando duro en su buque insignia.

En la actualidad, se vende con carrocerías de tres y cinco puertas. Por supuesto, equipa un sistema de tracción total, denominado Super Select 4WD (SS4-II), con reductora y bloqueo del diferencial trasero. El único motor disponible, de ciclo diésel, es el 3.2 DI-D, que genera 190 CV. La mecánica trabaja exclusivamente con un cambio automático con convertidor de par, de cinco velocidades.  

Disponible con los acabados Spirit y Kaiteki (el tres puertas, solo con el más equipado), en su última actualización, estrenó frontal y luces de conducción diurna con tecnología de tipo LED. El desembolso mínimo por este vehículo llega a 38.700 euros.