En 1987, Peugeot desembarca en el Dakar como un poderoso equipo oficial, tras la salida del conjunto del Mundial de Rallies, propiciada por la 'extinción' de los Grupo B. Además de reutilizarse en el Pikes Peak, el 205 T16 vivió una segunda juventud en la prueba africana, que incluyó la victoria en el año de su debut.