Aunque parezca extraño, en 1989, fue una moneda al aire la que decidió el vencedor de la carrera (de 10 francos, para más señas). Jean Todt, 'amante' de las órdenes de equipo (como se demostró años más tarde en Ferrari), propuso esta solución para decidir cuál de sus dos líderes, Jackie Ickx o Ari Vatanen, se llevaba la victoria. Vatanen hizo bien al elegir cruz...