Peugeot preparó un regreso por todo lo alto, de cara a 2015, con un auténtico Dream Team, con Stéphane Peterhansel, Carlos Sainz y Cyril Despres (Sébastien Loeb se unió al año siguiente). Sin embargo, el 3008 DKR no fue lo suficientemente competitivo y la victoria fue a parar a manos de Nasser Al-Attiyah (MINI).