Otra curiosa historia de un Renault 5 que viajó hasta Estados Unidos... para vivir una plácida vida, con pocos kilómetros y una llamativa reforma exterior, en la que se incluyeron llantas de aleación Gotti, de 15 pulgadas, y una parrilla de faros Cibie Super Oscar.

Entre los puntos a tener en cuenta, un único primer dueño, durante treinta años, y un motor con 160 CV de potencia, con apenas 29.000 kilómetros en el marcador. Además, se trata de la unidad número 117 de las 200 ensambladas, de cara a homologar el coche que compitió en el Campeonato del Mundo de Rallies. 

Su precio alcanzó los 81.000 euros.