1.- BRABUS Mercedes-AMG E 63 Estate: 3,1 segundos

¿Un Mercedes-AMG? Bueno, solo a medias. En realidad, se trata de una preparación del especialista BRABUS, dotada de un propulsor de gasolina con 850 CV de potencia y un kit estético algo más agresivo.

Con una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 3,1 segundos, es el coche familiar más rápido de todo el planeta. Por su parte, la velocidad máxima se sitúa en 300 km/h.