Como decíamos, siempre deben ir correctamente atados. Ahora bien, en el caso de perros pequeños, pueden viajar en un transportín colocado en el suelo de los asientos traseros o sujeto con el cinturón. Otra posibilidad es atarlos con un arnés de uno o dos puntos sobre la propia butaca. 

¿Y la tercera opción? Miquel Contijoch, responsable de accesorios de SEAT, afirma: “En caso de que el perro sea grande, podemos situarlo en el maletero colocando una rejilla rígida que lo separe del resto de los pasajeros”.