En este caso, se trataba de una serie especial, limitada a 333 unidades, presentada por Audi a finales de 2011 y que contaba con un precio de 53.600 euros. Además de lucir una estética totalmente exclusiva, al más puro estilo WRC, en la que destacaban el alerón posterior o las llantas de aleación de 18 pulgadas (de estética monotuerca), contaba con algunos alicientes mecánicos.  

Por ejemplo, la inclusión del propulsor turboalimentado de gasolina 2.0 TSI, con 256 CV de potencia y 350 Nm de par máximo, entre 2.500 y 4.500 rpm. También, el hecho de contar con una caja de cambios manual, de seis marchas, o el sistema de tracción total quattro. 

Trabajando en conjunto, esta combinación permitía al conductor alcanzar los 245 km/h y acelerar de 0 a 100 en apenas 5,7 segundos. 

Actualmente, con la llegada de la segunda generación del modelo, y la 'extinción' del S1, toca conformarse con la versión el 40 TFSI, con un motor 2.0 de cuatro cilindros y 200 CV de potencia.