Para disgusto de los fans del Chevrolet Camaro y el Dodge Challenger, el Ford Mustang es extremadamente popular y no solo en Estados Unidos. La actual generación del 'pony car' entró en el mercado global cuando se lanzó en 2015 y, desde entonces, se ha convertido en el deportivo más vendido del mundo.

Como tal, hay aficionados y clubes de este modelo en todo el mundo, con una fría excepción, la Antártida, pero este hecho no pasó desapercibido hace unos pocos años en Ford. El director de Marketing de Mustang, Jim Owens, explicó a Muscle Cars & Trucks que se la compañía se planteó crear un Club Mustang en el continente helado. 

Técnicamente hablando, hay presencia humana en ese territorio y basta con ser un entusiasta para crear una organización de este tipo. Dicho esto, llevar un Mustang a la Antártida habría sido el plan, pero finalmente las cosas nunca pasaron de la fase de discusión.

Galería: Ford Mustang Mach 1 2021

Parece una historia alocada, así que Motor1.com llamó a John Clor, aficionado a los Mustang y director de Comunicación de Ford Performance Enthusiast, para obtener más información. Clor es la fuerza impulsora del Club Connect, la conexión oficial de Ford con los clubes de entusiastas del óvalo azul en todo el mundo.

El Club Connect incluye actualmente 400 clubes registrados, la gran mayoría de los cuales están centrados en el Mustang. "Recuerdo cuando Jim (Owens) lo mencionó al estudiar todos los mercados en los que estaba el Mustang", dijo Clor. "146 mercados en seis continentes... y faltaría la Antártida. Aquello se lanzó como una broma y todos nos reímos, pero cuando el Mustang se convirtió en el deportivo más vendido del mundo, volvimos a pensar en ello".

"¡Sería genial tener presencia en el continente helado! La base McMurdo tiene como 1.200 habitantes y solo necesitaríamos unos pocos aficionados para crear un club. Después, únicamente hay que conseguir un coche allí, así que sí, se habló de ello a un nivel más serio", nos explicó Clor.

Obviamente, las cosas no avanzaron más. Uno no carga simplemente un Ford Mustang en un avión C-130 y lo lleva a la Antártida. Al final, el objetivo no parecía justificar el gasto y, según Owens, no habría sido algo original.

Si recuerdas, Nissan construyó un 370Z con orugas y, hace décadas, MINI fabricó coches personalizados para aquel territorio. En fin, el Club Mustang de la Antártida pudo ser, pero no fue, aunque merece la pena haber contado esta historia, ¿verdad?

Fuentes: Muscle Cars & Trucks y Ford Performance