Disponía de avances técnicos impropios de la época, como el cambio en el pie o la horquilla telescópica.

En 1936, la nueva BMW R5 puso patas arriba el mundo del diseño de las motocicletas. Introdujo no una, sino múltiples cualidades que hoy damos por sentadas, pero que eran poco comunes en la década de 1930. Esta clásica, a la venta en Bring a Trailer, es un excelente ejemplo de ello.

Las motocicletas iban más allá de sus orígenes de bicicletas con un motor. Mientras que la potencia de los pedales no necesita un chasis especialmente resistente, un motor de 494 cm, que desarrollaba 24 CV de potencia y que podía alcanzar una velocidad máxima de 135 km/h, sí lo necesitaba.

Galería: BMW R5 1936

El diseñador Rudolf Schleicher así lo entendió y dotó a la R5 de un bastidor de doble cuna para aumentar su resistencia. Hoy en día, este diseño parece una obviedad, pero en su momento fue realmente innovador y se apartó bastante del chasis de una sola cuna, del estilo de una bicicleta.

Otro desarrollo de vanguardia en la R5 fue la horquilla telescópica, otra característica que tienen la mayoría de las máquinas modernas. Las motos anteriores utilizaban ballestas o muelles helicoidales, mientras que la R5 lo incorporaba todo en una horquilla delantera telescópica con amortiguación hidráulica.

Es estupendo para las carreteras actuales, pero hay que tener en cuenta que las vías alemanas de 1936 no eran, digamos, tan lisas como el cristal, sino más bien caminos de tierra, en muchos casos y, en otros, asfalto peor que el actual.

La R5 fue también la primera motocicleta BMW que utilizó una palanca de cambios de pie en lugar de la tradicional palanca manual, como la de los coches. Así se controlaba la transmisión de cuatro velocidades, cuyo engranaje ayudaba a los pilotos a alcanzar sus velocidades máximas en las nuevas autopistas alemanas.

BMW R5 1936

Este detalle, junto con el embrague manual que lo acompañaba, permitía a los pilotos mantener las manos en el manillar en lugar de tener que quitar una mano para cambiar de marcha.

Mientras estuvo a la venta, la R5 no fue barata, ya que se vendía por 1.550 Reichsmarks, más o menos el mismo precio que un coche pequeño. Su precio actual de 26.000 dólares (21.300 euros) demuestra que, a pesar de su edad, no ha perdido ningún valor.

BMW R5 1936

No todas las innovaciones de la R5 han resistido el paso del tiempo. Las palancas del manillar estaban articuladas en el extremo de los puños, no en el interior como las palancas modernas. Aunque esta estética resultaba atractiva, cualquier daño causado por una caída sería más grave que una simple palanca doblada o rota. BMW ya había utilizado la transmisión por eje durante años, pero el eje de transmisión seguía al aire y demasiado expuesta, no protegida como en las motos modernas.

BMW R5 1936

Esta fue una época de gran innovación para BMW. Aunque la R5 supuso un gran avance, solo se fabricó durante dos años. La R51 la sustituyó en 1937 con otra sorprendente innovación: la suspensión trasera. Poco después, la Segunda Guerra Mundial llevaría las líneas de producción de BMW en una dirección bastante diferente.

Fuente: Bring a TrailerBMW Group Classic