¿Cómo es este deportivo transformado en un vehículo de cero emisiones?

Mundialmente famoso por la serie televisiva Magnum, P.I., el Ferrari 308 se produjo en Maranello de 1975 a 1985 y montaba un propulsor V8 de 3,0 litros de cilindrada, con 250 CV de potencia, montado en posición central-trasera. 

En aquellos capítulos, un investigador privado (Tom Selleck) siempre exprimía el deportivo italiano. No obstante, en la vida real, el motor de ocho cilindros era bastante frágil, necesitaba un mantenimiento frecuente y ofrecía unas prestaciones muy 'terrenales' para tratarse de un Ferrari: el coche aceleraba de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos. 

Galería: Ferrari 308 GTS, el antiguo coche de Gilles Villeneuve

Eso sí, el sonido mecánico era inconfundible, algo que ha desaparecido por completo en esta más que curiosa preparación. Sí, porque este 308 tan especial está impulsado por un silencioso propulsor eléctrico de Tesla.  

La transformación se ha llevado a cabo en Gran Bretaña, un país donde hay mucha afición a convertir vehículos clásicos, como el Land Rover Defender, en modelos ecológicos. 

Claro, a un purista este trabajo le parecerá una aberración. Al fin y al cabo, un bloque V8, con su carácter y su 'rugido', es una parte importante dentro de la experiencia de conducción de un Ferrari clásico

No obstante, el propietario de este coche puede presumir de que ha duplicado la potencia del mismo, ya que el motor eléctrico genera alrededor de 500 CV y, sobre todo, dispone del par máximo desde el ralentí. 

Ferrari 308 eléctrico con motor Tesla

Eso significa que este 308 completa la aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 5,0 segundos, siempre que se instalen los neumáticos adecuados. Sí, son 2,5 segundos menos que con el motor V8 original, a pesar de que la masa del vehículo se ha incrementado. 

Algo normal, ya que la batería de 45 kWh, situada bajo el capó delantero, supone unos kilos extra, pero a cambio, el Ferrari 308 ofrece una mejor distribución del peso. De hecho, está muy cerca de repartir el 50% de la masa sobre cada eje. Además, ha bajado significativamente el centro de gravedad. 

A todo esto, hay que sumar que el coche ahora es mucho más fiable. Tanto es así, que el dueño asegura que se siente cómodo usándolo todos los días. ¿Qué te parece este vehículo? Habrá opiniones para todos los gustos, pero merece la pena echar un vistazo al vídeo adjunto, donde se explica la transformación y las sensaciones que aporta el motor eléctrico.