Desde luego, sería una manera de volver a poner en marcha el sector del automóvil, que resulta esencial para la economía española.

En ciertas ocasiones un tanto denostada, la industria del automóvil resulta esencial para la economía española. Y no hablamos de movilidad. Más bien, de que genera cerca de 1,9 millones de empleos (de forma directa e indirecta) y que, en 2019, dejó un saldo positivo en la balanza comercial española de 14.000 millones de euros.

Tampoco podemos perder de vista las 17 fábricas que repartidas por España, generan 60.000 puestos de trabajo y nos convierten en el segundo productor europeo y el octavo mundial (con un 80% de la producción destinada a la exportación).

De ahí que sean numerosas la voces que estén pidiendo un plan concreto de ayudas, centradas en la compra de coches nuevos, ahora que el sector debe recuperarse del impacto que ha supuesto la crisis del coronavirus (COVID-19).

Galería: Primera prueba Volkswagen T-Cross 2019

En esa línea trabajan las principales asociaciones de fabricantes, concesionarios, vendedores y talleres y componentes, representadas por Anfac, Faconauto, Ganvam y Sernauto, respectivamente.

Su propuesta es clara: una inversión estatal de 400 millones de euros, con los que subvencionar la compra de todo tipo de vehículos. Y ojo, porque ese es un matiz importante: la propuesta no se centra solo en modelo movidos por energías alternativas.

Por el momento, no se sabe qué decisión o iniciativas tomará el Gobierno al respecto, tras la reunión celebrada el pasado 7 de mayo, entre las distintas patronales del sector y el Ejecutivo.

Según declaraciones recogidas por el diario El Mundo, la vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, afirmó tener intención de impulsar planes de estímulo a corto y medio plazo, hacia opciones de movilidad eficiente y sostenible. 

Así las cosas, el único aspecto claro es la entrada en vigor del Plan Moves II, probablemente de cara a este mismo verano, con un presupuesto de 65 millones de euros. Eso sí, está destinado únicamente a modelos eléctricos, híbridos enchufables y de pila de combustible (hidrógeno), con ayudas que oscilan entre los 4.000 y los 5.500 euros, en función de si se entrega o no un coche usado, con más de 10 años de antigüedad.

Fuente: Anfac / El Mundo