Esta preparación del clásico todoterreno alemán, el 'hermano' un tanto desconocido del Clase G, propone aventuras sin fin.

Desde la edición de Motor1.com en Alemania, nos traen una de esas historias sobre campers que tanto nos gustan. A fin de cuentas, se juntan tres de nuestros elementos favoritos: los clásicos, las preparaciones y el Mercedes-Benz Clase G. Aunque en este último aspecto, aparece un matiz muy especial.

La creación que te presentamos, obra de Lorinser (un especialista en modelos Mercedes), toma como base el siempre atractivo Puch G, el 'hermano' del Clase G que se comercializó en mercados como Austria o Suiza, hasta finales del pasado siglo. 

De hecho, Lorinser ya ha vendido un buen número de unidades del modelo, procedentes del mundo militar, tras llevar a cabo una restauración exhaustiva. Sin embargo, esto es un nivel superior, ya que otro 230 GE ha acabado convirtiéndose en una pequeña autocaravana de 69.000 euros... con grabados cartográficos del siglo XVII a la vista.

Galería: Lorinser Puch G camper

La preparación está basada en un Puch 230 GE, lo que significa que cuenta con un motor de gasolina de cuatro cilindros, con 116 CV, asociado a una transmisión automática, de cuatro marchas, y a un sistema de tracción total, con bloqueo del diferencial trasero.

Según las declaraciones de Marcus Lorinser, recogidas por nuestros compañeros alemanes, el coche se restauró por completo, poniendo especial énfasis en la carrocería, los bajos, los asientos... Sin embargo, el motor estaba en muy buen estado, con apenas 88.000 kilómetros, por lo que afinarlo no resultó especialmente difícil.

El departamento de clásicos de la compañía también ha incluido un enganche para remolque, faros LED y neumáticos todoterreno BFGoodrich, sobre unas llantas de acero DOTZ 4x4, en su variante Dakar oscuro.

A pesar de que el espacio vital no es muy grande, se ha conseguido un buen aprovechamiento y se han incluido elementos de confort como calefacción auxiliar, enchufes de 220 V, microondas, lavabo, fregadero y depósito de agua, mesa plegable y una zona de descanso bastante acogedora. Respecto al suministro de energía, se lleva a cabo con placas solares o un generador externo.

Además, hay múltiples armarios y soluciones de almacenaje, mientras que la ventilación o la entrada de luz natural se aseguran con las ventanas laterales y el tragaluz del techo. Y si hace buen tiempo, siempre puedes desplegar el toldo y montarte un porche o conectar la ducha y refrescarte.

Lorinser Puch G camper

Si te ha gustado el proyecto, debemos decir que Lorinser Classic cuenta con unas cuantas unidades listas para ser preparadas al gusto del cliente, ya sea del modelo camperizado o del TT de 'toda la vida'.

Por último, te recomendamos que dediques unos minutos a conocer la historia del increíble Puch 500 GE de 1993, un exclusivo modelo que se subastará próximamente, del que tienes una completa galería de fotos justo debajo.

Fuente: Motor1.com Alemania

Galería: Puch 500 GE de 1993