Después de tres años y 4.000 horas de trabajo, el especialista ingés Thornley Kelham ha conseguido esta maravilla.

Puede que el Lancia Aurelia sea uno de los clásicos italianos más reconocidos y entrañables de la historia del automóvil. Un vehículo que nació en 1950, como un elegante sedán, pero que luego se transformó en un fascinante coupé. Sin embargo, hoy no vamos hablar de historia, sino de una meticulosa restauración, que ha durado tres años.

Hablamos de un raro y exclusivo Lancia Aurelia B20GT, de 1951. Un modelo que permaneció desaparecido durante medio siglo y que ha vuelto a la luz, junto con su antiguo esplendor, gracias a una empresa de restauración inglesa, llamada Thornley Kelham. Lo bueno de este hallazgo es que, además del vehículo que estás viendo, está previsto que se restauren otros nueve ejemplares del coupé.

Galería: Lancia Aurelia B20GT restaurado

Sabemos que este vehículo que estás viendo lo compró Giovanni Bracco, piloto y socio de Gianni Lancia, en 1951. Nada más adquirirlo, compitió con él y, a los tres meses, ya consiguió la segunda plaza en la Mille Miglia, la victoria en la carrera nocturna de Caracalla y el primer puesto de su categoría en las 24 Horas de Le Mans. También ese mismo año, venció en las 6 Horas de Pescara, de nuevo con Giovanni Bracco al volante.

Después de los éxitos cosechado en Europa, el Lancia Aurelia B20GT cruzó el Atlántico para disputar la Carrera Panamericana de 1951. El coche sufrió una curiosa modificación: el techo había sido sensiblemente rebajado. Una alteración realizada por Lancia, directamente, para mejorar la aerodinámica del vehículo. No obstante, la aventura americana terminó al cuarto día, debido a un accidente de Bracco, cuando ocupaba las primeras posiciones.

Lancia Aurelia B20GT restaurado

En 1952, el Aurelia B20GT volvió a participar en la carrera sudamericana, terminando en novena posición, aunque con un nuevo propietario, el arquitecto mexicano Paredo, que también lo pilotó. Desde entonces, el vehículo había permanecido oculto.

Lancia Aurelia B20GT restaurado

Nuestro protagonista regresó a la actualidad hace unos años. El coche reapareció en Estados Unidos y se intentó mandar a Italia, pasando por Inglaterra. Ese viaje terminó, por motivos que se desconocen, en un almacén de las aduanas de Southend (Gran Bretaña). Allí, fue encontrado por Simon Thornley, cofundador de Thornley Kelham, que comenzó la investigación para conocer la historia del maltrecho coupé italiano.

Lancia Aurelia B20GT restaurado

Los números del chasis y del motor, las formas únicas de la carrocería y una extraña palanca junto al asiento del acompañante, para ajustar la suspensión trasera desde el interior, fueron pistas irrevocables: era el Lancia Aurelia B20GT. Una especie de unicornio del automovilismo, con diversas modificaciones realizadas por sus diferentes dueños.

Lancia Aurelia B20GT restaurado

Desde ese momento, Thornley y el propietario del vehículo comenzaron el proceso de restauración, para reproducir el aspecto del Lancia Aurelia B20GT que participó en la Carrera Panamericana de 1951.

Un laborioso trabajo que ha necesitado de tres años de dedicación y 4.000 horas de duro esfuerzo. Por supuesto, se eliminaron todos los elementos no originales, como el parabrisas, el depósito, la base del maletero y mucho más, que habían transformado al coupé italiano en una especie de monstruo de Frankenstein sobre ruedas.

Lancia Aurelia B20GT restaurado

Encontrar todas las piezas originales no fue tarea sencilla y los especialistas de Thornley Kelham utilizaron técnicas modernas como el escaneo e impresión en 3D o los moldes de fibra de vidrio, para reconstruir todos los elementos del B20GT. Todo, para reproducir su aspecto original, incluido el techo rebajado.

Lancia Aurelia B20GT restaurado

El proceso de pintura fue bastante peculiar. En origen, el Aurelia B20GT estaba pintado en negro, pero la tradición obligaba a que todos los modelos italianos vistieran de rojo. Y así tuvo que ser para que participase en las 24 Horas de Le Mans de 1951; no obstante, recobró su vestimenta negra original para la Carrera Panamericana. De este modo, el equipo de Thornley Kelham aplicó tres capas de pintura: negra, roja y finalmente negra de nuevo.

Lancia Aurelia B20GT restaurado

El resultado final lo puedes comprobar en la galería de imágenes que adjuntamos, además de una versión denominada Outlaw, en color azul, que es la interpretación que Thornley Kelham quiere reproducir en una edición limitada de nueve ejemplares, del Aurelia B20GT.

Se tratará de versiones modernas de un clásico, con frenos de disco en las cuatro ruedas, un motor derivado del Lancia Flaminia con inyección de combustible y un interior especial, confeccionado siguiendo las indicaciones de los propietarios.

No se ha comunicado ningún dato respecto al precio de la restauración o del coste de cada una de esas nueve réplicas, aunque puedes suponer que será muy elevado, alcanzando las seis cifras con total seguridad.

Fuente: Thornley Kelham