La estirpe de las abuelas ha evolucionado. Hemos pasado del "no corras, hijo mío", al "¡cómo empuja este V10!".

En los últimos dos años, Misha Caroudin ha pisado casi cada día el circuito Nürburgring-Nordschleife, tanto conduciendo como llevando a cabo labores de instructor. De hecho, conoce tan bien la pista, que llegó a dar una vuelta completa con los ojos vendados...

Pero ahora, ha ido un paso más allá. Para compartir su pasión por el 'Ring', Misha invitó a su abuela a darse una vuelta con un Audi R8. Para los que no lo sepan, hablamos de un superdeportivo que en su variante V10 performance quattro (la que puedes contemplar en la galería de fotos), anuncia 620 CV de potencia y una velocidad punta de 331 km/h.

Galería: Prueba Audi R8 V10 quattro performance

Dicho esto, parece que el R8 es una buena elección para llevar a tu abuela. El acceso, por ejemplo, es más cómodo que en su 'primo', el Lamborghini Huracán Evo, y tampoco es el modelo más ruidoso de la categoría.

Además, también es lujoso e incluso cómodo, si se selecciona el modo correcto de la suspensión. Pero claro, todo eso queda en un segundo plano cuando se acciona la configuración más deportiva del conjunto...

Independientemente del coche que esté conduciendo, Misha hace que cada vuelta al 'Ring' sea una experiencia única, convertida en una clase magistral de control sobre el coche. Su experiencia ejerciendo de 'taxista' en el circuito y como instructor hace que sea una de las mejores opciones para disfrutar de esta experiencia.

Respecto a la abuela de Misha, solo podemos decir que es la pasajera perfecta. Ella disfruta tranquilamente del trazado, por el que circulan a un ritmo impresionante, mientras que su nieto se concentra únicamente en la conducción. Ojalá nosotros fuéramos capaces de actuar del mismo modo...

Fuente: Misha Charoudin, vía Motor1.com Global