Ahora, el modelo clásico británico ofrece capacidad para seis ocupantes.

El Mini Cooper clásico es un vehículo icónico, con una legión de seguidores. Pero, ¿qué sucede cuando uno de esos entusiastas del modelo británico necesita una limusina para su propia boda? Pues que, sencillamente, se construye una. ¿No te lo crees? Aquí la tienes.

Chris y Vanora, que son los admiradores del Mini clásico, se conocieron en una reunión del Mini club. Su amor compartido por el Mini Cooper los unió en una relación para toda la vida.

Llegado el momento de planificar su enlace, lógicamente, pensaron que lo ideal sería un Mini Cooper limusina. Pero, por desgracia, ese coche no existía. Llegados a ese punto, Chris y Venora decidieron fabricarse el suyo propio.

Galería: Mini convertido en limusina

Para elaborar este ambicioso proyecto, Chris utilizó dos Mini clásicos. Conectó la parte delantera de un vehículo con la trasera de otro. Una idea, en teoría, sencilla, pero que en la práctica requirió muchas tardes y noches en vela, ya que la pareja también estaba preparando los detalles de su boda.

Chris se encargó, fundamentalmente, de toda la parte mecánica y eléctrica, mientras que Venora se centró en trabajar en el interior.

El resultado final es asombroso. Estamos seguros de que si Mini hubiese decidido fabricar una limusina de fábrica, tendría el mismo aspecto que este modelo 'casero'.

La parte trasera luce una puerta completa de uno de los Mini donantes, mientras que el interior se muestra resplandeciente, gracias a la adopción de un techo solar. Los asientos traseros son de mayor tamaño, mientras que todo el habitáculo está tapizado en cuero de color blanco.

También se pueden apreciar dos asientos, en orientación opuesta a la marcha, procedentes de un Land Rover Defender; con esta configuración, el interior puede albergar a seis ocupantes.

Mini convertido en limusina

Para hacer frente al aumento de peso, Chris aumentó la cilindrada del motor a 1.293 cm3. El propulsor también se benefició de una ganancia de potencia, así como de una caja de cambios manual, con una relación de cambio, específica que le permite alcanzar una velocidad máxima de 136 km/h.

Con esta creación, estamos convencidos de que no se trata del mejor vehículo para afrontar las estrechas calles de muchas ciudades, pero eso no es ningún inconveniente ante el innegable poder de atracción que ejerce este Mini Limusina, ¿no crees?

Fuente: Barcraft Cars