Ofrece el mismo rendimiento que el modelo del que deriva, pero luce mucho más atractivo.

Tras la llegada de la nueva generación del Chevrolet Corvette, que ya vive su octava etapa comercial, el fabricante nos ha sorprendido con la presentación de la configuración con carrocería descapotable, dotada de techo rígido.

Será la primera vez que este modelo equipe dicha opción, que se suma a la primicia de posicionar el motor en posición central-trasera y no en la parte delantera, como han venido haciendo el resto de generaciones.

Galería: Chevrolet Corvette Convertible 2020

Este techo duro retráctil está divido en dos piezas, que se pliegan sobre la superficie que protege el motor, para quedar almacenadas bajo una cubierta protectora. El accionamiento de este elemento hace uso de seis motores eléctricos y no de componente hidráulicos, como sí sucedía con versiones anteriores con capota de lona.

Desde la marca, afirman que esta decisión tiene que ver con motivos de fiabilidad, aunque no se descarta que, en parte, también suponga un aligeramiento de peso importante.

Para activarlo, es necesario estar con el automóvil parado o circulando a no más de 48 km/h, mientras que, plegarlo por completo, te llevará unos 16 segundos.

El techo en sí, está pintado en el mismo color de la carrocería, aunque, como opción, se puede elegir en el tono metálico 'Carbon Flash', que le otorga una apariencia más oscurecida. La cubierta protectora del techo, cuando este se esconde, también se puede elegir en las dos posibilidades anteriores.

Puede que muchos se estén preguntando cómo afecta este techo duro a la rigidez, al peso y a la potencia del Chevrolet Corvette Convertible 2020, pero la verdad es que la marca todavía no se ha pronunciado al respecto. Al parecer, el aumento de peso solo sería de 46 kilos, ya que la estructura estaba pensada desde el principio para dar lugar a una versión cabrio de este tipo.

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Además, lo que sí está confirmado, es que los que escojan este descapotable con el paquete Z51, podrán presumir de 502 CV de potencia, extraídos del bloque de gasolina V8 atmosférico, de 6,2 litros de cilindrada, con las mismas prestaciones que en el caso del coupé.

Si hablamos del sobrecoste que tendrá la versión cabrio con respecto a la convencional, parece que supondrá un extra de 7.500 dólares (6.849 euros), que habrá que sumar a los 60.000 dólares (53.290 euros), que costará la versión de acceso (497 CV) del Corvette 2020 en su país de origen.

La producción del Chevrolet Corvette 2020 con cualquiera de las carrocerías mencionadas, está prevista para finales de 2019.