¿Alguna vez te habías parado a pensar en ello?

Muchos aficionados disfrutan viendo en la competición motos muy similares a las que ellos mismos conducen en carretera. El ejemplo más claro son los campeonatos de Superbikes, con modelos derivados de las motocicletas de serie que se ven en las calles.

Sin embargo, las apariencias engañan, puesto que existen considerables diferencias entre unas y otras. Te contamos todas las claves para entender qué las distingue.

Galería: Diferencias moto de calle vs. Superbike

1. Los neumáticos

Es uno de los aspectos más llamativos, pues a simple vista puede comprobarse la notable diferencia. Las motos de carreras usan neumáticos de tipo 'slick', cuya banda de rodadura es totalmente lisa. Esto hace posible una incomparable adherencia en suelo seco.

Lógicamente, si el suelo está mojado, aparece un gran riesgo de aquaplanning, pero esto también está contemplado. Si llueve en la competición, se cambian por unas ruedas de compuesto más blando, con un dibujo profundo. En la calle es inviable cambiar de neumáticos según la meteorología y, además, se impone ante todo la seguridad. Por eso,  no verás ruedas de tipo 'slick' en una moto de serie.

Además de tener que contratar un seguro de moto para poder circular normalmente, el tipo de neumáticos que se utilizan, es uno de los cambios más relevantes en la comparación entre una moto de competición y una de carretera.

Diferencias moto de calle vs. Superbike

2. El peso

Una moto de carreras tiene un peso sensiblemente menor que un modelo de serie. Por lo general, si una moto de calle de gran cilindrada puede pesar en torno a los 200 kilogramos, una de carreras puede rozar los 170. Esa diferencia de hasta 30 kilogramos se traduce en una mayor agilidad, sobre todo en algunos momentos de la carrera, como en los cambios de dirección.

Sin embargo, la pregunta que se hace todo aficionado es: ¿cómo consiguen reducir todo ese peso? En primer lugar, gracias a materiales punteros que son extraordinariamente ligeros, como la fibra de carbono o el titanio para los tubos de escape.

Por otro lado, se tiende a eliminar todos los elementos que sean innecesarios en la pista, como las intermitencias y luces. Además, no se limitan a quitar estas piezas, sino que se simplifica la instalación eléctrica. Este tipo de cambios no se aprecian exteriormente, porque se colocan pegatinas que imitan visualmente el aspecto de faros y otros elementos reconocibles.

Diferencias moto de calle vs. Superbike

3. El depósito

Si en un modelo de serie la capacidad del depósito puede estar en torno a 17 litros, en una ‘superbike’ alcanza los 22 litros. Aunque parezcan cuestiones menores, no hay que olvidar que todo esto viene determinado en el reglamento, que cada año publica actualizado la FIM.

4. El sistema de suspensión

Es uno de los aspectos que el reglamento legisla con detalle y supone uno de los cambios importantes respecto a las motos de serie. Los modelos de competición tienen reforzada la suspensión, gracias a unos muelles considerablemente más duros y unos amortiguadores también más firmes.

5. El motor

Como es de imaginar, el corazón de la máquina es una de las diferencias más sustanciales. Si el motor de serie está en unos 200 CV de potencia, el de competición tiene hasta 230. Además, la duración del motor está también mucho más limitada que la de una moto convencional.

Diferencias moto de calle vs. Superbike

6. El consumo

Teniendo en cuenta las mayores prestaciones y la superioridad de la potencia del motor, esto se ve reflejado en el consumo. Una moto de calle consume aproximadamente 6,0 litros a los 100 kilómetros, mientras que una de carreras puede llegar a los 20,0 litros a los 100 kilómetros.

7. El sistema de frenos

Cada equipo desarrolla sus propios modelos, pero por lo general se tiende a reforzar los latiguillos, además de sobredimensionar la bomba de frenos, utilizar pastillas de alto rendimiento y unas pinzas específicas. En cuanto a los discos de freno, varía también el diámetro, pasando de los 330 milímetros de una moto de serie, a los 336 de una de competición.

Diferencias moto de calle vs. Superbike

8. El precio

Sin duda, es uno de los puntos más sorprendentes, como es natural. Actualmente, una moto de gran cilindrada puede costar alrededor de los 20.000 euros. En cambio, una de competición puede multiplicar casi por diez esta cifra, alcanzando entre los 180.000 y los 200.000 euros.

Por último, hay que destacar que en las carreras existe todo un equipo de técnicos que trabajan para optimizar las prestaciones de la máquina. Por tanto, aunque la moto que tienes en tu garaje sea muy parecida a la que ves en los campeonatos, esta última es una versión mejorada y preparada para las exigencias de la competición. Para el día a día, ¡hay que pensar sobre todo en la seguridad!